¡Atención! Cuídese de las enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares figuran entre las más comunes y peligrosas en todo el mundo. Lo más grave es que su incidencia ha ido en franco aumento y cada día, mueren más personas a causa de ellas. Se presentan en el corazón, venas y arterias. Los responsables en atender estas patologías son los cardiólogos, cirujanos vasculares y neurólogos, entre otros.

¡Atención! Cuídese de las enfermedades cardiovasculares

Para saber si existe un riesgo de padecerlas, hay que considerar los antecedentes familiares y el estilo de vida que se lleve. Las que se presentan con mayor frecuencia son la hipertensión, endocarditis, enfermedad cardíaca congénita, arritmias e insuficiencias cardíacas. ¿Cómo sabemos que estamos en riesgo de padecerlas?

Generalmente, las causas son totalmente evitables pero las personas continúan aplicando malos hábitos que al final desencadenan estas afecciones. Por ejemplo, un individuo que fume, no haga ninguna actividad física, coma poco saludable y tenga sobrepeso, sin duda es un potencial paciente de enfermedades cardiovasculares. Todo lo anterior puede dejarse de lado con mucha voluntad e información.

Por ello, últimamente han arreciado las campañas de prevención en escuelas y universidades a fin de promover los estilos de vida saludables para que en la adultez, no haya una alta incidencia de las patologías.

Ahora, ¿cuándo debemos preocuparnos de que algo anda mal en nuestro corazón y arterias? Hay que estar pendientes de las señales que nos envía el cuerpo para advertirnos que estamos mal. Las primeras llamadas de alerta son dolor en el pecho, mandíbula o espalda, confusión, mareos, vómitos, complicaciones para respirar, náuseas, falta de fuerza en las extremidades, adormecimiento de alguna parte de la cara, debilidad, dolor de cabeza fuerte y constante, entre otros.

Atención, se debe tener en cuenta que no en todos los pacientes se presentan estos síntomas completos. Algunos sólo muestran una o dos señales. Pero al revisar su historial de salud y familiar y cómo lleva su salud en la actualidad, le ayudará a determinar si está en riesgo o no. Lo indispensable es acudir a su médico de confianza a fin de hacerse un chequeo y determine su estado de salud. La idea es evitar que haya complicaciones con el paso del tiempo.

No espere sentirse peor para actuar. Lo mejor es lo que puede evitarse sin duda alguna.

Cuando se presenta una cardiopatía coronaria, los vasos sanguíneos que mantienen en movimiento el músculo cardíaco o miocardio, resultan afectados. Mientras que la de tipo reumática, es cuando ocurren lesiones en el miocardio y las válvulas, causadas por una bacteria llamada estreptococo.

Se presentan asimismo, las cardiopatías congénitas. Se tratan de malformaciones en el corazón que se determinan al momento del nacimiento del bebé. Por ello también es importante que la embarazada cumpla a cabalidad con su control durante todo el período de gestación.

Algunos de los factores de riesgos que hay que considerar es la edad. Los especialistas aseguran que mientras pasan los años, el corazón también envejece y es esa la razón por la que los adultos mayores fallecen a causa de patologías relacionadas. La preocupación inicia a partir de los 40, cuando hay que ponerse severos con los cuidados.

Mientras que según estudios científicos, son los hombres los que presentan más riesgo de padecer de afecciones cardiovasculares que las mujeres. Señalan a las hormonas femeninas “esa protección”. Sin embargo, cuando la mujer comienza con la menopausia, también se incrementa la posibilidad de sufrir enfermedades del corazón.

La herencia genética también juega un papel fundamental en las enfermedades cardiovasculares. Se han confirmado casos de personas que las padecen porque además del estilo de vida, sus padres o parientes cercanos, las tuvieron. Ocurre lo mismo con la diabetes, una de las enfermedades crónicas más comunes en el mundo, sin obviar a adultos ni niños.

No ponga en juego su salud. Consuma más frutas, vegetales, hortalizas y verduras. Dele menos preponderancia a los carbohidratos como harinas refinadas. Dígale no a las bebidas azucaradas. Haga ejercicio con su familia, no necesariamente meterse en un gimnasio. Con correr o manejar bicicleta los fines de semana es bastante. La idea es mantenerse activo.

Ante cualquier síntoma de alarma, acuda a su médico de inmediato. Todo debe atenderse a tiempo para ponerle freno a las complicaciones. ¡Cuide su salud y la su familia!

 

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