Bursitis: tipos, tratamiento y prevención

Bursitis

BURSITIS DE HOMBRO

La bursitis es la inflamación de la bursa articular. Esta estructura que tiene como función amortiguar y asistir al deslizamiento de los tejidos al inflamar forma una estructura llena de líquido. Los lugares más frecuentes de aparición son la bursa subdeltoidea, bursa de olécrano y bursa pre-patelar, mas pueden aparecer en cualquier articulación sinovial.

Su etiología no es absolutamente famosa, se cree el día de hoy que el primordial factor de peligro de cara al desarrollo de esta lesión es el exceso de movimiento repetitivo. Nos lleva a estar atentos tanto en ejercicios y movimientos repetitivos que nuestros clientes del servicio puedan tener una función del trabajo o bien algún hábito postural.

Los primordiales síntomas relacionados con la bursitis son dolor, edema, inflamación y limitación del movimiento.

Diagnóstico

BURSITIS DE HOMBRO

La bursitis se advierte primordialmente mediante resonancia imantada, con lo que cuando su usuario mienta algún dolor articular que no esté reduciendo y que esté limitando la amplitud de movimiento, aconséjele que vaya al ortopedista para efectuar una resonancia, de tal modo que con una mejor investigación se descubra la auténtica razón de la incomodidad. Como bursita, debemos proseguir ciertas recomendaciones a fin de que no empeoremos la situación, sino reduzcamos el dolor.

Las peculiaridades de la bursitis son generales, dolor en la zona perjudicada y reducción del grado de movimiento articular. No obstante, cada articulación tiene sus características particulares, conque ahora veremos de forma más concreta cuáles son las orientaciones que deben seguirse conforme con los primordiales lugares que se desarrollan bursitis.

Géneros de bursitis

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La bursitis subdeltopoidea se halla en el hombro. El hombro es una de las articulaciones del cuerpo con mayor amplitud de movimiento y tiene cierta inestabilidad. Estas peculiaridades conjuntadas con la rutina de la mayor parte de las personas que por norma general hacen muchos movimientos con los brazos sobre el nivel del hombro cooperan en el desarrollo de la bursitis subdeltoidea.

El espacio subacromial es el espacio entre el arco coracroacromial y la cabeza umeral que en un adulto mide más o menos 1 cm. En este espacio tenemos el músculo y el ligamento supraespinal, el bursa subacromial, la cabeza larga del bíceps y una parte de la cápsula articular superior.

La bursa subacromial tiene la función de resguardar los tejidos blandos y frágiles, como el músculo y el ligamento supraespinal de la superficie recia del acrónimo. Fuera del especo subacromial tenemos la extensión lateral de la bursa subacromial, la bursa subdeltoidea. Esta última bursa limita las fuerzas de fricción entre el músculo deltoides y el ligamento supraespinal latente y la cabeza del húmero.

El dolor generado por la bursitis reduce la amplitud de movimiento. En el caso del hombro esto va a depender de qué grado está la bursitis. Lo que se aconseja es eludir el movimiento sobre el nivel del hombro, puesto que en esta angulación la zona de la bursa padece una compresión significativa que aumenta el dolor y puede empeorar la inflamación.

Los ejercicios recomendados son ejercicios que movilizan los músculos del manguito rotador (subescapular, infraespinal, supraespinal y redondo menor) y los músculos que asisten al funcionamiento del manguito. Estos son los músculos que rodean el movimiento del omoplato, son: Serráctil anterior, trapecio (descendente, ascendiente y transverso), ascensor de escápulas, romboides y pectoral menor.

Es esencial maestro que realice una evaluación en su cliente del servicio, a fin de que vea los músculos que están hipertónicos y también hipotónicos, para saber exactamente en qué precisa enfocar la fuerza y exactamente en qué precisa enfocar más flexibilidad.

Lo más esencial es no efectuar ejercicios que combinen abducción y rotación externa de hombro, esta es otra postura que aumenta mucho la compresión en la zona inflamada. Hay que priorizar ejercicios que los brazos no se eleven más de noventa grados en la mayor parte de los casos.

Bursitis en el olécrano

Esta bursitis se genera en el codo en una pequeña bursa que se halla en la punta del codo. La bursitis en esta zona puede generarse por choques fuertes como caídas. Asimismo puede suceder por la costumbre de respaldar la punta de los codos en superficies recias, la realización de este hábito con regularidad en demasía puede provocar una irritación en bursa que provoca su inflamación. En estas 2 últimas explicaciones, la bursa es lesionada y está repleta de sangre destensando la zona, lo que puede producir hematoma e indudablemente edema.

Para finalizar, la bursitis en el olécrano puede generarse por alguna infección, en un caso así la bursa no se llena de sangre, sino más bien de pus, dejando la zona rojiza, dolorida y caliente.

Con independencia de de qué manera se haya constituido la bursitis en el olécrano, produce dolor y también impide mantener el codo en superficies recias. La bursitis en el olécrano generada por trauma en general evoluciona propiciamente dejando la articulación en reposo.

El cuerpo reabsorbe la sangre en la bursa en dos semanas y, luego, vuelve a la normalidad. Si el edema  tarda en reducirse, puede ser preciso un drenaje con aguja para extraer la sangre y apresurar el proceso. Siempre y en todo momento hay un pequeño peligro de sufrir una infección a lo largo del drenaje. La bursitis crónica del olécrano en ocasiones es verdaderamente una molestia.

El edema y el incremento de la sensibilidad pueden ocasionar dolor. Esto puede ser exageradamente doloroso tanto en el trabajo como en las actividades rutinarias. El tratamiento acostumbra a empezar en un intento de supervisar el dolor y la inflamación. Esto podría incluir un pequeño periodo de reposo. Hoy en día no tenemos una recomendación concreta para este marco tratándose de ejercicios, lo más esencial es el reposo.

Si no se notifica de dolor, es posible efectuar ejercicios monoarticulares con el hombro para no quedarse sin adiestrar los primordiales músculos de las extremidades superiores, mas esto es una sugerencia y debe efectuarse con cautela y seguimiento profesional.

La visita al ortopedista es esencial para saber si es preciso efectuar el drenaje o bien si la recomendación es tomar algún fármaco y reposar. Se sugiere emplear el codo para reducir el impacto apoyando el codo en superficies recias.

Bursitis pre-patelar

La bursitis pre-patelar, como afirma el nombre, tiene sitio en la rodilla. La rodilla tiene hasta catorce bursas, que a las formadas en junciones interteciduales, tienen alta fricción a lo largo del movimiento, la bursa pre-patelar se halla previamente en la rótula amortiguando el contacto entre la rótula y la piel.

Estas juntas se refieren a ligamentos, tendones, piel, hueso, cápsula articular y músculo. Ciertas bursas son sencillamente extensiones de la membrana sinovial, otras se forman externamente a la cápsula.

Las actividades que implican fuerzas excesivas y repetitivas en estas conexiones interteciduales, traumas directos en la zona precedente de la rótula o bien hábitos como el apoyo a las rodillas en el suelo exageradamente pueden conducir a esta bursitis, produciendo inflamación en las bursas, complicando el movimiento de las rodillas y produciendo dolor.

Llamamos la atención por el ejercicio exagerado, esta es una lesión que puede suceder por overtraning. Por servirnos de un ejemplo, en nuestros días vemos un incremento en el número de personas que corren, de forma frecuente sin orientación.

En el caso de que el individuo que no tenía ninguna práctica de entrenamiento comience a correr todos y cada uno de los días, sin dar la debida restauración el exceso de impacto en la rodilla puede irritar a bursa produciendo la bursitis pre-patelar. Nos fijamos en de qué forma está la programación de adiestramiento de nuestros clientes del servicio.

Estar alarma con las cargas en la rodilla es una enorme forma de prevenir esta lesión. El tratamiento tiende a ser conservador con el empleo de fármacos, fisioterapia y en casos más graves drenaje de la región que se encuentra afectada.

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