¿Cuáles son los efectos de no comer para el organismo?

Un cuerpo sano y fuerte requiere de óptima alimentación; dejar de comer por varios días acarrea graves consecuencias para el organismo pues – si bien es un placer – la ingesta de comida es una necesidad para el cuerpo. Privarse de ello impide el correcto funcionamiento de los órganos, y por ende el desbalance corporal.

Lo peligros de la moda de no comer

A día de hoy, la obesidad se ha convertido en un problema de salud pública; sin embargo, intentar combatirla o prevenirla dejando de comer es el mecanismo más perjudicial que puede adoptarse, ya que conlleva a severos problemas de salud, que en el peor de los escenarios, puede terminar en muerte por inanición cuando se prolonga el ayuno.

Pero no es solo la obesidad la que mueve a millones de personas a querer perder peso, la sociedad moderna se caracteriza por un modelo estético en el que la delgadez implica privilegios. Todo este errado concepto – el peso ideal debe ser cuestión de salud, no de apariencia – hace que la mayoría se aboque a encontrar una manera milagrosa de adelgazar, incluso a expensas de su salud.

Entre tantas dietas e ideas absurdas para perder peso con rapidez, se ha popularizado la tendencia de dejar de comer completamente por varios, lo cual si bien permite una considerable reducción de peso, provoca graves problemas al organismo, además de la posibilidad inminente de recuperar los kilos perdidos una vez que se retorna a la alimentación normal.

¿Qué consecuencias produce el no comer?

La energía que proviene de los alimentos es la materia prima que el cuerpo necesita para poner en práctica un conjunto de procesos esenciales; al privarse de ellos, el organismo se ve forzado a sustituirlos con procesos perjudiciales, la severidad de los daños dependerá del tiempo por el que se prolongue el ayuno.

·        Durante las primeras 6 a 7 horas sin comer:

El cuerpo es capaz de funcionar correctamente hasta 6 horas después de comer, pues toma el glucógeno almacenado para transformarlo en glucosa que le sirve de alimento a las células y el cerebro. No obstante, superada la séptima hora, el organismo comienza a sentir los embates del agotamiento de la fuente de glucógeno dando pie a su más visible efecto: el mal humor.

·        Desde las 7 hasta las 72 horas:

En este lapso se intensifica la búsqueda de elementos adicionales para convertir en glucosa, comenzando la ruptura de la grasa, en la que encuentra ácidos grasos de cadena larga con suficiente contenido de la sustancia, que si bien sirve para la sangre y tejidos no consigue llegar al cerebro debido a su grosor, obligándole a utilizar los ácidos grasos de cadena corta. Todo esto provoca deterioro de las funciones cognitivas, dificultando la memoria y concentración, además de limitar la capacidad de reacción.

·        Entre 3 a 7 días:

Después de una semana sin comer, el cuerpo comienza a romper las proteínas para hacerse de la glucosa contenida en los aminoácidos, las cuales son suficientes para alimentar al cerebro, lo que lejos de ser positivo, acarreará consecuencias inminentes pues se está consumiendo a sí mismo al alimentarse de su propia masa muscular.

·        De 1 a 2 semanas:

Comienzan los daños a los órganos y el sistema inmune ya que el cuerpo sigue rompiendo las proteínas para alimentarse, es ahí donde se incrementan las posibilidades de desarrollar todo tipo de enfermedades.

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