El peligro detrás de las dietas sin gluten

Al prescindir de algunas clases de carbohidratos favoreciendo la pérdida de peso, la dieta sin gluten se ha convertido en una alternativa de moda para quienes desea adelgaza; sin embargo, la realidad es que la deficiencia de vitaminas y minerales las hace recomendables únicamente para quienes sufren de intolerancia, le explicamos por qué.

Los problemas vinculados a una dieta sin gluten

Ser intolerante al gluten, es la única razón por la que los especialistas avalan su exclusión de la dieta diaria, ya que de lo contrario, se corre el riesgo de afectar severamente la salud ¿Cómo? veamos a continuación.

Consumo excesivo de alimentos procesados:

Para que un alimento llegue a ser “cero gluten” es necesario que pase por distintos procesos los que equivale al consumo de elevadas dosis de conservadores; la razón de ello es que la gran mayoría, pierde su capacidad de mantenerse en buen estado haciendo necesario el uso de añadidos y edulcorantes.

Por otra parte, esa deficiencia de sus propiedades originales, implica la incorporación de grasas que le permitan recuperar su suavidad y sensación de frescura, de ahí que patologías como hígado graso, diabetes y afecciones cardiacas no se harán de rogar.

Deficiencia de vitaminas y minerales:

Otra de las repercusiones de una dieta sin gluten se deriva de la incapacidad de los intestinos para absorber eficientemente los nutrientes; he ahí el porqué de que los especialistas receten suplementos que cubran la deficiencia de vitaminas y minerales, requerimiento que suele pasarse por alto, cuando se trata de un régimen alimenticio autoimpuesto.

Posibilidad de incrementar el consumo de arsénico:

Debido a su costo y versatilidad de uso, una de las alternativas alimenticias más comunes de una dieta sin gluten es el arroz, el problema radica en que el ingrediente puede contener pequeñas cantidades de arsénico que una vez que se acumulan, ocasionan problemas cardíacos.

¿Por qué entonces es incluido en los planes alimenticios para célicos? sencillo, en ese caso es el medico quien recomienda las cantidades y alimentos a incluir cuidando de que el paciente no se exceda y ponga en riesgo su salud.

Problemas estomacales y de tránsito intestinal:

El hecho de que los alimentos con gluten se caractericen por altas dosis de fibra hace que el último peligro inminente de las dietas sin gluten sea el estreñimiento; no hay que olvidar que es preciso ese compuesto el que actúa a favor de la liberación de todo lo que se acumula en su intestino.

En conclusión:

No hay necesidad de poner en peligro su bienestar solo por seguir la moda; si en realidad desea perder peso de manera saludable le invitamos a consultar con un nutricionista, pues es la figura indicada para – de acuerdo a su condición física, ritmo de vida y salud – le indique las pautas a seguir para alcanzar el objetivo.

Asimismo, considere que las dietas sin gluten demandan un buen desembolso de dinero, si bien existe variedad de opciones disponibles en el mercado, casi en su totalidad, tienen un alto coste por ser alimentos que necesitan mayor investigación e inversión al ser parte de un tratamiento médico.

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